"Mira, te presento a Mauro, fuimos
compañeros en algunas materias de la facultad pero él terminó la carrera hace
dos años".
Habían pasado casi 7 meses desde que
Arturo y yo terminamos. En ese tiempo él obtuvo finalmente el título de
cirujano dentista y una tarde me llamó para darme la noticia. Lo festejaría
junto con sus amigos en una cena y después en la discoteca y me llamaba también
para invitarme al festejo. Sin mucho entusiasmo decliné la invitación para la
cena pero accedí reunirme con ellos en el antro. Una vez ahí, Arturo me
presentó a algunos de sus amigos que no había tenido oportunidad de conocer
cuando éramos pareja. Y entre los que me presentó esa noche estaba Mauro.
En ese momento no puse mucha atención a los rasgos físicos, ya que
entre las luces, la música y el humo todo era un remolino de sensaciones. Lo
único que registré bien fue que también era dentista.
Después de las presentaciones Mauro se puso a mi lado y me dijo al
oído casi gritando: Vamos a bailar?, y nos fuimos a la pista. Fue entonces
cuando noté su mirada insistente, y aunque un poco incómodo, empecé a verlo con
más atención: un poco más bajo que yo, 1.72 mts, delgado, piel trigueña, ojos
verde aceituna, cabello ondulado, sonrisa seductora. Nada mal - pensé. Además
en ese entonces para mí tenía un plus: era casi 5 años mayor que yo.
No recuerdo cuanto tiempo estuvimos bailando. De repente recordó
algo y me pidió que lo siguiera al área del bar; había quedado de pasar por
Yolanda, su mejor amiga que estaba en una boda y que después de cumplir con ese
compromiso familiar seguiría la fiesta con su pareja en el antro. Mauro
quiso saber si lo podía acompañar.
Fuimos y regresamos a la discoteca sin contratiempos, pero una vez
estacionados casi frente a la entrada del antro ninguno de los dos hizo el
intento de bajarse del carro, así que nos quedamos ahi, platicando.
Hablamos de todo, como si nos conociéramos desde hacia mucho tiempo.
Las horas pasaron tan rápido y sin que nos diéramos cuenta que nos sorprendimos
cuando su amiga y su pareja aparecieron junto a nosotros para regresar a casa.
Eran casi las 5 de la mañana.
Dejamos a Yolanda y a su pareja en su casa, y una vez solos Mauro
me preguntó si querría pasar la noche con él. No tuve que pensarlo, su
personalidad y sentido del humor me habían cautivado. Pero esa noche, mi
nerviosismo, el alcohol ingerido y el darme cuenta que Mauro me estaba gustando
demasiado, jugaron en mi contra, y la erección simplemente no se dio. Dormimos
abrazados y al día siguiente, después de un desayuno tardío me llevó a mi casa.
Por la tarde me llamó y quedamos de vernos para cenar.
Fue el inicio de mi segunda relación de pareja,
la cual duró casi 5 años. En estos últimos días me he estado acordando de él y
me pregunto, que habrá sido de su vida?

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